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miércoles, 25 de abril de 2018

Puerto de Barcelona

PORT DE BARCELONA


Los puertos, impulsores del nuevo modelo económico


“Los puertos van a convertirse en unos de los impulsores del cambio de modelo económico que se está produciendo en muchas ciudades, participando más activamente en todos los sectores e implicándose en la transición hacia la economía circular y el crecimiento sostenible…“



Esta afirmación la realizó Peter de Langen durante el keynote speech de la 2ª edición de la ChainPORT Academy, organizada por la red internacional de smart ports del mismo nombre y que se celebró recientemente en el Port de Barcelona. Bajo el título Innovation for the ports of the future. Cruise, sustainability and IT, el objetivo de este encuentro fue ofrecer un marco de intercambio de conocimiento y de formación adelantada, así como acceso a una red internacional y multidisciplinar de profesionales.


Port de Barcelona - Peter de Langen durante su exposición

Cada una de las tres jornadas se centró en una temática –Innovación y Medio Ambiente, Smart Port y Cruceros- e incluyó conferencias de expertos internacionales, coloquios, sesiones prácticas y visitas a instalaciones de interés en el propio Port de Barcelona.

Durante el evento, entrevistamos al profesor universitario y consultor Peter de Langen para conocer su análisis de la evolución de los puertos y el negocio portuario y marítimo y cuál es su visión sobre este sector a medio y largo plazo. De Langen se doctoró en la Erasmus University de Rotterdam, trabajó en el departamento de Corporación Estratégica del Puerto de Rotterdam y ha participado activamente en diferentes proyectos de desarrollo estratégico en varios puertos europeos y sudamericanos.

Peter de Langen inició su conferencia exponiendo el proceso de transformación que están experimentando los principales puertos en todo el mundo, llevándolos a convertirse en ecosistemas en los cuales todas las compañías obtienen beneficios por el simple hecho de encontrarse dentro de ellos. Esta evolución, en la medida que incorpora la innovación y el desarrollo de su entorno, está llevando a los puertos a convertirse, de forma creciente, en elementos activos de la denominada economía circular, el nuevo modelo económico basado en la sostenibilidad económica, medioambiental y social que está empezando a desarrollarse en las ciudades más avanzadas del mundo.

Según de Langen, el ecosistema portuario debe incorporar cuatro elementos: hub de transporte que, a parte del marítimo, integra todos los modos de transporte; complejo industrial, que da servicio a las necesidades de materias primas del entorno y facilita instalaciones para la captación de tráficos internacionales; hub logístico, con oferta de servicios de valor añadido; y un área para el turismo y el ocio y también con oficinas, con servicios para el tráfico de cruceros y pasajeros.


Vista Parcial del Puerto y Ciudad de Barcelona

El transporte marítimo internacional está cambiando constantemente, con un proceso de fusión de las grandes navieras y, por lo tanto, de concentración de los centros de decisión. En su opinión, ¿se están adaptando con éxito los puertos a esta situación de incertidumbre permanente?

La industria marítima está en plena evolución y el negocio marítimo se está adaptando a los constantes cambios de la economía global. Estos cambios van a mantenerse en el tiempo y son, en muchos casos, profundos: ya nada será como antes.

En consecuencia, los gestores de los puertos deben estar muy atentos para conseguir adaptarse con éxito a estos cambios. A partir de ahora, los planes de desarrollo portuario deberán diseñarse coordinadamente con los clústeres industriales, logísticos y turísticos puesto que su actividad se imbricará cada vez más con la portuaria. 

Yo creo que los puertos van a convertirse en unos de los impulsores del cambio de modelo económico que se está produciendo en muchas ciudades, participando más activamente en todos los sectores e implicándose en la transición hacia la economía circular y el crecimiento sostenible.

Históricamente, el hub de transporte ocupaba el porcentaje mayoritario del espacio en los puertos y su gestión determinaba el desarrollo del resto de elementos del ecosistema portuario. Estamos viendo ya hoy en algunos enclaves del norte de Europa como el peso del hub de transporte tiende a equilibrarse respecto del logístico, el industrial y el turístico y de ocio. 


Port de Barcelona - Peter de Langen durante el debate

¿Cómo se va a producir esta transición?

La pieza fundamental para este cambio es la gobernanza. El land lord portuario debe ser capaz de dar una respuesta adecuada a las necesidades de los clientes, los usuarios y la organización. Esta gobernanza debe estar en manos de instituciones con carácter comercial y con una visión clara de cómo debe ser el puerto a medio y largo plazo. Instituciones que yo defino como Port Development Companies.

¿En qué se diferencia el modelo de Port Development Company frente al de Port Authority?

Para mí, una Port Development Company ha de tener la misión de desarrollar el ecosistema portuario, lo que significa que ha de ser capaz de gestionar el espacio físico pero también actuar con una visión más amplia, colaborando y avanzándose a las necesidades de su hinterland. Las autoridades portuarias, y los entes de gestión similares que han funcionado -normalmente con éxito- hasta ahora, han gestionado los espacios físicos sin procesos avanzados de business development.

Todavía hoy se valora el buen funcionamiento de un puerto por el volumen de toneladas y contenedores que maneja. Creo que este modelo debe cambiar para adaptarse a los cambios que se están produciendo en la economía y en la sociedad en todo el mundo. 

¿Qué otras características debe tener una Port Development Company?

Como he dicho, si los puertos van a ser unos de los principales actores del cambio de modelo económico deberán dotarse de las herramientas necesarias. Un ejemplo de ello va a ser que las Port Development Companies van a dedicarse activamente a captar talento para incorporar nuevas soluciones tecnológicas a su modelo de gestión. Los puertos van a aliarse con universidades y centros educativos y van a atraer a start-up y a empresas basadas en la innovación y la tecnología aplicadas al negocio marítimo y portuario.


Port de Barcelona - Terminal de Contenedores

Del mismo modo, van a dedicarse muy activamente a comunicar su visión del cambio y su apuesta por la innovación entre sus diferentes públicos: clientes y usuarios, operadores logísticos, navieras, etc., pero también entre su entorno industrial y social con el objetivo que todos ellos se conviertan en partners y compañeros de viaje en esta transición.

Y también van a impulsar un cambio interno en sus organizaciones, con un modelo de gestión portuaria basado en criterios estrictamente comerciales y orientados a la eficiencia, la sostenibilidad, la rentabilidad y, por supuesto, la supervivencia de la infraestructura.

¿Deben ser organismos públicos o privados?


Cuando el equipo gestor prioriza los criterios comerciales y orientados a la innovación y a la eficiencia, la titularidad pública o privada de un puerto pasa a ser poco relevante. Hay razones convincentes para defender la titularidad pública de los puertos, pero siempre que este modelo no impida una gestión claramente comercial.

¿Cómo va a producirse este cambio y quienes van a estar involucrados?

El cambio debe involucrar a todos los actores del negocio portuario para que finalice con éxito. Esto es importante porque creo que hay sectores, como el de los freight forwarders, que deben adaptar su actual modelo de gestión.

Algunas empresas del sector marítimo y portuario están en peligro de extinción pero otras están evolucionando con éxito. Diciendo esto no quiero ser catastrofista: hay empresas que siguen manteniendo un modo de trabajar que puede parecer conservador, pero que es un modelo de negocio competitivo. Se trata, por ejemplo, de empresas de transporte muy enfocadas a operational excellence que dan respuesta a las demandas del mercado. 


Port de Barcelona - Asistentes a la  keynote speech de la 2ª edición de la ChainPORT Academy
 
Soy muy optimista respecto al conjunto del sector. Hay empresas proveedoras de servicios logísticos, como es el caso de Kuehne Nagel, por ejemplo, que están creciendo de forma notable porqué han desarrollado servicios que aportan valor a sus clientes.

¿Qué puertos han iniciado este cambio?

Tenemos algunos ejemplos de puertos que están haciendo esta transición con éxito: Rotterdam, que está apostando por impulsar una transición energética que reduzca su dependencia de los combustibles fósiles y sus emisiones, es uno de ellos. Actualmente el Puerto de Rotterdam está trabajando en la generación de calor con los recursos propios y de su entorno inmediato, lo que supone una ruptura radical con el concepto clásico de actividad portuaria.

Debo decir que el Port de Barcelona también está trabajando seriamente para reducir sus emisiones contaminantes y convertirse en un puerto sostenible. Barcelona se ha avanzado al resto de puertos de su entorno con iniciativas en ámbitos como las soluciones telemáticas, las Zonas de Actividades Logísticas, las terminales marítimas interiores, etc.

¿Qué otras iniciativas debe emprender el Port de Barcelona para realizar este cambio?

En mi opinión, el Port de Barcelona es un buen ejemplo de transición hacia una Port Development Company. El ecosistema portuario se beneficia de estar situado en una ciudad altamente innovadora y con capacidad para atraer a start-up y empresas punteras.

Ahora es cuando el Port de Barcelona debe basar su crecimiento en soluciones tecnológicas que aprovechen el enorme potencial de su entorno. Creo que el puerto ha comprendido la importancia de realizar este cambio de modelo y por ello está impulsando iniciativas como el Port Challenge Barcelona, el Port Innova-Barcelona Port Hackaton o el programa Forma’t al Port, que persiguen acercar el puerto al ámbito docente a la vez que apuesta por la captación de talento y la innovación. 


Port de Barcelona - Vista parcial del Puerto
 
Los puertos han de asumir el papel de incubadoras de empresas, facilitar los campos de pruebas y tutelar estas pruebas, dar difusión a los proyectos, etc.

Pero su idea de Port Development Company implica a todo el negocio portuario….

Evidentemente, este cambio que está realizando el Port de Barcelona debe extenderse también a toda su Comunidad Portuaria para que pueda culminarse con éxito. Barcelona, un puerto con cuentas saneadas y sólidas y con capacidad para invertir en tecnología e innovación, ha de ser capaz de implicar activamente a todo su entorno portuario e industrial en esta visión. Necesita que toda la Comunidad Portuaria interiorice esta mirada abierta y esta disposición al cambio, lo que facilitará su capacidad de anticipación a los retos que impone la globalización. 

¿Cómo repercutirán estos cambios en su hinterland?

Mi pregunta aquí es si Barcelona ya ha asumido que es un puerto metropolitano. La actividad industrial de su hinterland está evolucionando rápidamente y el puerto ha de saber adaptarse a esa evolución: ha de dejar de priorizar el volumen de tráfico e involucrarse en la economía y en las necesidades de la sociedad de su entorno.

El Port de Barcelona ha obtenido grandes éxitos en algunos de sus proyectos en el hinterland. Un buen ejemplo es su apuesta por Aragón, donde ha creado una plataforma de servicios multimodales, la Terminal Marítima de Zaragoza, que ha dado unos resultados excelentes. Pero, en mi opinión, este caso de éxito no puede convertirse en el modelo de referencia para aplicar en todos los mercados. Cada proyecto en el hinterland debe tener un desarrollo específico que se adapte al tamaño del mercado, a sus especificidades y a sus necesidades actuales y futuras. 


Port de Barcelona - Vista Parcial de la Ciudad con el Portal de La Pau en primer término

¿Qué rol van a jugar los puertos dentro de 30 o 50 años?

¡Esa es la gran pregunta!

Como ya he dicho, hasta hoy los puertos han medido su éxito por el tráfico. Un puerto obtiene sus ingresos por el tráfico que pasa por sus muelles y, por lo tanto, su primera preocupación ha sido procurar incrementar estos tráficos. Los gestores deben superar esta manera de trabajar y tener una visión más amplia de cómo desarrollar su ecosistema portuario.

Todavía hoy hay puertos que facilitan que se instalen fábricas basadas en los combustibles fósiles en sus recintos. Instalar una fábrica en un puerto va a asegurar en un primer momento la captación de mucho tráfico, pero a medio y largo plazo ese puerto va a convertirse en un iceberg flotando hacia el verano. 

Hay determinados puertos con un destacado componente industrial, dedicados a dar servicio a actividades económicas que podemos denominar “maduras”, que a largo plazo van a tener un futuro difícil y se verán abocados a cambiar o simplemente a cerrar.

En consecuencia, los puertos tienen que empezar a trabajar y a realizar inversiones pensando en la sostenibilidad de todo su hinterland, sostenibilidad medioambiental, económica y social, para que el resto de actores de la economía circular apuesten por trabajar con ellos.

Fuente y elaboración: Dpto de Comunicación del Port de Barcelona

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